Ecotips para viajeros
17 julio, 2019
5 Zonas Arqueológicas poco conocidas en México
23 julio, 2019
La Época de Oro del cine mexicano




La  Época de Oro del cine mexicano 

Dos décadas fueron las que gozo México, no sólo de una industria cinematográfica, sino de un cine crítico y original. Un periodo fructífero para el gremio fílmico, que hasta el día de hoy es recordado y reconocido. Sin embargo, esto no hubiera sido posible sin las circunstancias históricas que en ese momento se presentaban, la Segunda Guerra Mundial.

El comienzo

Mientras que Estados Unidos se solidarizaba con los Aliados en contra de las potencias del Eje, sus cineastas proveían de película originales a México. Convirtiéndolo en el Hollywood Latino y consolidando una industria eficientemente remunerada para el país, así el cine mexicano, se convirtió en el principal exportador de películas en español a Centro y Sudamérica.

El boom

De 1935 a 1957, es el periodo al cual se le reconoce al cine nacional como la Época de Oro. Las primeras películas exitosas plasmaban un momento histórico, por el que había pasado el país hace dos décadas atrás, la Revolución Mexicana.

Con estos temas revolucionarios llegaron películas como: Allá en el Rancho Grande (1936), dirigida por Fernando de Fuentes. que fue quien lanzaría a la primera figura artística del cine, el mexicano y cantante Tito Guízar, además de ¡Vámonos con Pancho Villa! (1935) del mismo director.

 

Tan grande fue el impacto del cine mexicano, en términos económicos, que en 1941 se tuvo que crear el Departamento de Supervisión Cinematográfica. Organismo encargado de evaluar y  autorizar la exhibición de las películas comerciales en todo el país. Que más tarde, gestionaría las vías para lograr un distribución mundial.

También, se construyeron los estudios cinematográficos más especializados en la materia, como los Estudios Churubusco. Sede de algunos de los foros más grandes del mundo aún hoy en día.  Estudios Cuauhtémoc, en 1945 y un años después los Estudios Tepeyac y  por último México Films, en 1947.

Cuando los hijos se van (1941), de Juan Bastillo Oro, inmortalizó a la actriz Sara García como la madrecita y después abuelita del cine mexicano. Cantinflas llegó en 1937 y su participación en dos películas, Así es mi tierra y Águila y sol, le bastaron para quedarse como uno de los comediantes más entrañables por la sociedad mexicana. Jorge Negrete llegaría en 1937 con La madrina del diablo, de Ramón Peón, y en 1941 con ¡Ay Jalisco… no te rajes!, de Joselito Rodríguez.

En 1946, en el marco de la primera edición del Festival de Cannes, la película María Candelaria obtuvo la Palma de Oro, protagonizada por la inolvidable Dolores del Río y  dirigida por Emilio “Indio” Fernández.

 

Otra actriz que se le reconoce por su invariable participación en el cine mexicano es “La Doña” María Félix, quien protagonizó películas como Doña Bárbara (1943), Enamorada (1946) y Río Escondido (1947).

El fin

Sin embargo, al acabarse la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos fue retirando aceleradamente su dinero en la industria cinematográfica mexicana. Se restableció Hollywood y la compañía Columbia Pictures distribuía las comedias de Cantinflas y recibía las mayores ganancias. Por otro lado, la mala organización en México y la ambición de un grupo élite de productores y actores, acabaron con la época más productiva del cine mexicano, al impedir que nuevos directores y/o actores mostrarán su trabajo. Con todo esto, muchos de ese grupo elitista prefirieron retirar su dinero que invertir en el producción fílmica.

 

Luis Rosas 

Redactor Be México

IG: @luisillorosas



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.